<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-30959679</id><updated>2011-11-28T00:25:55.846+01:00</updated><title type='text'>La Ciudad de las Musas</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>12</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30959679.post-9109049485820321609</id><published>2008-05-01T12:50:00.001+02:00</published><updated>2008-05-01T12:58:40.519+02:00</updated><title type='text'>CAPÍTULO V</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;A veces el tiempo transcurría raudo, a veces lento y pesado, mas los días se iban sucediendo con goteo continuo. Noción del tiempo… cada vez más la perdía al no haber diferencia entre los días. Nada perturbaba la mente, que a un fin sólo podíase dedicar. Aliviado de las preocupaciones mundanas y cotidianas, bendición era para el alma… y el cuerpo. Las noches eran para el descanso, los días para el trabajo y el cuidado de flores y plantas en un pequeño jardincillo, que en las noches el perfume de olorosas flores se apreciaba en todo su esplendor. En vigilia, sin embargo, permanecí alguna noche, cuando la luna llena refulgía con esplendor en el firmamento y un manto de estrellas lo cubrían cual florecillas silvestres primaverales coronan un verde prado. Sencilla era, pues, la vida en aquel reino, gratificante… y tranquila.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Mi maestro seguía acudiendo a verme con asiduidad; surgían largas prácticas, donde no faltaba algún consejo ni palabras de ánimo. Al anochecer era el punto y final. Cada día tomaba la pluma, respiraba profundamente&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la escritura brotaba como por arte de magia, como si una voz a veces me susurrara las ideas que posteriormente desarrollaba, a veces me susurraba lo que había de fijar por escrito. Surgían las ideas como agua de manantial, como el agua de las fuentes protegidas por las ninfas. Inspiración de las Musas. Murmullos que se convertían en palabras. Inspiración de las nobles hijas de Zeus.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Inagotable parecía la fuente, mas aquel día la mente se quedó en blanco. Observaba la blanquecina hoja de papel, impoluta. Nada. Paseos por la casa, deambular nervioso. Remedio no surtía. Me asomaba a la ventana. Tampoco. Salida al exterior y un paseo por las cercanías. Todo era inútil.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Refugio busqué en los placeres de la mesa, mas éstos no lograban evadirme de la obsesión que me acuciaba. A mi mente acudía una y otra vez la imagen del papel en blanco cual una recurrente pesadilla. Y esta imagen repetitiva me provocaba desasosiego. El peor miedo de aquel que ansía su vida dedicarla a escribir sus ocurrencias se había vuelto realidad para mí. ¿Dónde estaba la inspiración? ¿Por qué no acudían las Musas del Helicón en mi auxilio? ¿Acaso había cometido una impiedad? ¿Dónde estáis hijas del Crónica que en la danza tenéis pies alados?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Continuos paseos daba por la casa, como poseído por un ser del otro mundo que me hubiera arrebatado la cordura. Como poseído por la furia de las bacantes dionisíacas. Impotencia y desesperación, nerviosismo y desasosiego. Me sumergía en una zozobra, dominado por los vientos que no dejaban de tensar las velas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Aquella tarde mi maestro hizo acto de aparición. Desde el primer momento que puso sus ojos en mi rostro se percató de que algo no estaba correcto, no era como siempre. Evasiva fue la primera respuesta, mas ante la insistencia de inquirirme qué me sucedía, decidí ser franco y explicar qué me tenía tan preocupado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;-La falta de inspiración, el temor al papel en blanco… dos grandes problemas contra los que se enfrenta cualquier escritor. Dos problemas que surgen cuando menos se esperan.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;De pronto se quedó callado. Nada rompía el silencio. Se atusó la barba y se sumergió en una reflexión, mientras yo permanecía a pie quedo, expectante, sin saber muy bien qué hacer.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;-Bien, la solución a este entuerto creo haberla hallado –de pronto dijo en lenguaje tan oracular.- Sígueme, emprendemos un nuevo camino –añadió sin más.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Y de nuevo me vi tomando una senda que desconocía su destino final.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Por una vereda, a la izquierda de donde residía, continuamos. Los frondosos árboles apenas dejaban vislumbrar lo que había a los lados. De vez en cuando alguna figura humana se intuía junto a otras de carácter animal.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Al fin llegamos ante un magnífico edificio de piedra blanca. Tres pisos era su altura. En cada planta de la fachada había columnas; la primera de orden dórico, la segunda jónicas y la tercera corintias. Adornaba la fachada numerosas esculturas de piedra que daban aún más sensación de magnificencia. La puerta era alta, de madera noble, grabada con diversos motivos geométricos. Se encontraba abierta de par en par, invitando a penetrar a su interior.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Así lo hizo mi maestro y a unos pocos pasos yo. Accedimos a un amplio recinto, bien iluminado por la luz solar que penetraba por las ventanas de cristales limpios. Todo él se hallaba repleto de estanterías que conformaban pasillos, cuyo final la vista no alcanzaba. En cada estantería miles de libros reposaban esperando que alguien los tomara en sus manos y con espíritu ávido de conocimiento, descubriera el secreto que las gruesas pastas guardaban. El secreto de aquellas palabras escritas con tinta que guardaban silencio hasta que alguien las leyera. Un espectáculo maravilloso era aquél; tan espectacular que no pude reprimir un “asombroso”. Mi maestro esbozó una amplia sonrisa al oír aquella exclamación.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;-Querido discípulo –me comenzó a decir- a un nuevo lugar hemos llegado que ha causado tu asombro. Aquí se guarda la solución al problema que te ha agobiado tanto. En estos libros se guardan conocimientos varios, son crónicas de múltiples vivencias que sirve para conocer y encontrar esa inspiración que se ha perdido momentáneamente. El nombre que reciben son los &lt;a href="http://losannalesmaximi.blogspot.com/"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;i style=""&gt;Annales Maximi&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; &lt;/a&gt;y este es su hogar, donde acude el que quiere consultarlos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Un lugar donde la literatura tiene su sitio.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30959679-9109049485820321609?l=laciudaddelasmusas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/feeds/9109049485820321609/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30959679&amp;postID=9109049485820321609&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/9109049485820321609'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/9109049485820321609'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/2008/05/captulo-v.html' title='CAPÍTULO V'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30959679.post-2053701345380207266</id><published>2007-09-17T16:03:00.000+02:00</published><updated>2007-09-18T12:30:18.385+02:00</updated><title type='text'>LOS ANNALES MAXIMI</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;  La paz que en la Ciudad se respiraba&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;sosegaba alma, corazón y mente,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;y la distancia el estrés olvidadaza.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Cuando &lt;st1:personname productid="la Inspiraci￳n" st="on"&gt;la Inspiración&lt;/st1:personname&gt; en un repente&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;todos mis sentidos ya poseía&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;en trance caía completamente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Yo inmóvil, mas mi mente se movía,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;traspasaba del mundo las fronteras&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt; y en un nuevo reino me introducía.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;En éxtasis, las ideas, ligeras&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;bullían, deseando ser escritas&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;y en libro habitar imperecederas,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;a veces en forma de poemitas,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;poesías, géneros narrativos,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;teatro, también obras eruditas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Alejado del mundo de los vivos&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;sin interrupciones, permanecía&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;sumido a los instintos creativos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;   &lt;/span&gt;Mas sucedió en aquel hermoso día&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;que ningún tema Inspiración hallara,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;de ideas mi mente estaba vacía.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Como de papel nuevo se tratara,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;hoy, en blanco se ha quedado la mente&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;que de Fantasía antes rebosara.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;La nada es ahora lo único existente,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;asola estas tristes blancas regiones,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;con manto las cubre completamente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Dentro de un laberinto de pasiones,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;la nada es el mayor terror posible&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;para el que escribe sus observaciones.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Mi desasosiego desapacible&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;por mi maestro y guía fue notado&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;puesto que en mi rostro era perceptible.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;El terror que causaba tal estado,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;cual una recurrente pesadilla,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;era el blanco vacío presentado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Su mano diestra llevó a sobarbilla,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;su cana barba atusó, pensaba&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;cómo dar fin a dicha pesadilla.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Momento de silencio; yo esperaba,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;su rostro de pronto se iluminó,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;con ansia sus palabras esperaba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;A los ojos me miró, se sonrió,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;pero el duro silencio mantenía,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;hasta que por fin sus labios movió:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;“Quizás a tu problema haya una vía,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;cuando la mente se haya bloqueado&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;y de Inspiración se encuentre vacía&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;y no veas salida a dicho estado,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;la técnica es solución, la salida…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;dejarás de estar tan preocupado”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Y una vez más en esta nueva vida&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;emprendí otro camino misterioso&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;y una nueva incógnita surgida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Ante mí se levantaba orgulloso&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;magnífico edificio, colosal&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;y de m boca escapó un “asombroso”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Traspasamos en silencio el umbral&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;y al interior del recinto accedimos&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;y allí la visión fue sensacional.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Número infinito de libros vimos,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;nos acercamos a una estantería,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;su mano acariciábalos con mimos:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;“Cuando la mente está en blanco, vacía&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;a los &lt;i style=""&gt;Annales Maximi&lt;/i&gt; acudimos&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;de crónicas y sucesos masías.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Un lugar donde la literatura tiene su sitio.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30959679-2053701345380207266?l=laciudaddelasmusas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/feeds/2053701345380207266/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30959679&amp;postID=2053701345380207266&amp;isPopup=true' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/2053701345380207266'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/2053701345380207266'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/2007/09/los-annales-maximi.html' title='LOS ANNALES MAXIMI'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30959679.post-3710691272525040359</id><published>2007-08-16T12:58:00.000+02:00</published><updated>2007-08-16T13:10:25.330+02:00</updated><title type='text'>CAPÍTULO IV</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;El tiempo corrió marcado por los granos de arena del reloj de arena de mi dormitorio y del agua de la clepsidra del salón. Las noches eran apacibles y en el balcón disfrutaba contemplando la luna y el sinfín de estrellas que poblaban el firmamento y que hacía mucho tiempo que no veía, perdidas de la vista a consecuencia de la contaminación lumínica.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;El tiempo corrió hasta completar una semana desde mi llegada. Suficiente tiempo para conocer el entorno más cercano ya que el lejano aún me estaba vedado. Paseaba a menudo por los alrededores en la mañana y entablaba conversación&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con algún ciudadano más, quien siempre se mostraba misterioso y cauto, midiendo mucho las palabras, sin duda para no interferir en los planes de mi maestro. En componer me dedicaba la mayor parte del tiempo, la pluma era ya como un apéndice de mis dedos. Jugar con las palabras era mi principal ocupación. Olvidado me hallaba del mundo del que procedía.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Después de que el sol alcanzara su cenit, poco más del mediodía, acudía mi maestro y guía a mi casa cada día, una cita ya consagrada e ineludible. En torno a la mesa servida de manjares nos sentábamos y mientras los degustábamos, dialogábamos sobre los temas más diversos. La conversación se alargaba hasta la noche cuando él marchaba y me dejaba de nuevo a solas. A veces le leía alguna de mis composiciones y escuchaba sus consejos para así poder mejorar la técnica.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Después de la comida, la conversación se extendía hasta la noche, hora a la que mi interlocutor se marchaba, dejándome en soledad, A falta de otros entretenimientos, el diálogo era imprescindible. Mas, a pesar de la tranquilidad y la cierta felicidad que allí disfrutaba, un sentimiento de nostalgia me inquietó al cumplirse el séptimo día. Al levantarme, recordé todo lo que había dejado atrás, lo bueno y lo malo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Bonito era el día, pero me equivoqué al creer que daría olvido a mis pensamientos. La melancolía acrecentó aún más con el trinar de los pájaros. A mi mente acudían como un boomerang aquellos pensamientos, por más que los rechazara e intentase alejarlos. No había manera posible de darles esquinazo. Cada vez que creía haber logrado el éxito, cuando menos lo esperaba, volvían a aparecer, a asaltarme. Acuciado, no era capaz de concentrarme y el&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tiempo huía sin remedio.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;A la hora de cada día, Teócrito acudió. A pesar de mantener conversación con él, los pensamientos surgían como un flash, lo que provocaba que en algún momento me distrajera y no prestara la debida atención a mi interlocutor. Errática estaba mi mente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;- Algo te perturba hoy la mente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;El hecho de que aquello fuera una afirmación y no una pregunta, me percató de que mis preocupaciones las había exteriorizado sin darme cuenta. Sorprendido aún, afirmé con la cabeza.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-¿Qué es lo que te preocupa? –preguntó cual hace u padre preocupado por poder dar solución a las inquietudes y problemas de un hijo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Ante aquella mano tendida, respondí con toda sinceridad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;La melancolía nostálgica había hecho presa de mí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-A ese problema conozco el remedio. En la noche sanarás de todas tus perturbaciones.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Nada más dijo. Se hizo un momento el silencio y a continuación cambió de tema. Pretendía dejarme con la intriga, con la curiosidad picándome tras la oreja.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Llegó la hora estimada por mi maestro. Con un simple “Pongámonos en caminos. Sígueme” se dirigió a la puerta de entrada. Su paso era acelerado y de nuevo me vi obligado a esforzarme para no perderlo. Nos dirigimos hacia las montañas. A los pies tomamos un sendero sinuoso que ascendía. Los riscos eran altos y no permitían ver más allá. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Llegamos hasta una encrucijada con dos posibles caminos: el de la izquierda ascendía, el de la derecha bajaba. Sin ninguna demora, Teócrito, y yo detrás de él, tomó el camino de la derecha. Descendimos con cuidado hasta que desembocamos en una amplia explanada de forma circular, aunque de circunferencia no perfecta, delimitada por árboles que con sus ramas ocultaban lo que había detrás. En el centro un altar cuadrangular y sobre él una especie de vasija de barro que semejaba un &lt;a style="color: rgb(204, 153, 51);" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Kylix_%28copa%29"&gt;kylix&lt;/a&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 153, 51);"&gt;.&lt;/span&gt; Nos acercamos con parsimonia. Cuando ya estábamos junto al ara, vi otra vasija a sus pies con forma de &lt;a style="color: rgb(204, 153, 51);" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hidria"&gt;hidria&lt;/a&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 153, 51);"&gt; &lt;/span&gt;y una rama fresca de olivo junto al &lt;a style="color: rgb(204, 153, 51);" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Kylix_%28copa%29"&gt;kylix&lt;/a&gt;, decorado con una escena donde había un hombre y una mujer; ella sentada y con un &lt;a style="color: rgb(255, 204, 51);" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Kylix_%28copa%29"&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 153, 51);"&gt;kylix&lt;/span&gt; &lt;/a&gt;en una mano y una rama de olivo en la otra, mientras el hombre permanecía en pie. La vasija de abajo contenía agua, así que mi impresión era cierta.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp0.blogger.com/_OiCp5OfYIzE/RsQvF4A3G6I/AAAAAAAAACs/DM8y0Unlakc/s1600-h/image002.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://bp0.blogger.com/_OiCp5OfYIzE/RsQvF4A3G6I/AAAAAAAAACs/DM8y0Unlakc/s400/image002.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5099252456072092578" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Con solemnidad mi maestro tomó la &lt;a style="color: rgb(204, 153, 51);" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hidria"&gt;hidria&lt;/a&gt; entre sus manos, la levantó y lentamente vertió el agua clara en el &lt;a style="color: rgb(204, 153, 51);" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Kylix_%28copa%29"&gt;kylix&lt;/a&gt;, con sumo cuidado de no derramar una gota, mientras pronunciaba unas palabras sin que las llegara a entender bien, pues parecían carecer de lógica. A continuación, lleno ya el &lt;a style="color: rgb(204, 153, 51);" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Kylix_%28copa%29"&gt;kylix&lt;/a&gt;, depositó la vasija, tomó la rama de olivo y en tanto que pronunciaba de nuevo otras palabras formulares distintas, tocó con la ramita de olivo el agua. En seguida se formaron ondas concéntricas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Ahora es el momento de que cures tu nostalgia. Observa el agua y verás el presente, el futuro y el pasado. Podrás contemplar lo que desees –me anunció mientras yo cumplía y me asomaba a observar el agua.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;De pronto, sin que nada perturbara su descanso, empezaron a surgir ondas concéntricas que se iban agrandando hasta deshacerse en el borde del &lt;a style="color: rgb(204, 153, 51);" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Kylix_%28copa%29"&gt;kylix&lt;/a&gt;, tal como antes había visto. Del fondo poco a poco surgía una luz que iba ascendiendo a la superficie.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Ante ti tienes &lt;a style="color: rgb(204, 153, 51);" href="http://elespejodeladamablanca.blogspot.com/"&gt;“El Espejo de &lt;st1:personname productid="LA DAMA BLANCA" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="LA DAMA" st="on"&gt;la Dama&lt;/st1:personname&gt; Blanca&lt;/st1:personname&gt;”&lt;/a&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 153, 51);"&gt; &lt;/span&gt;–de pronto rompió el silencio Teócrito.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Un lugar donde la literatura tiene su sitio.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30959679-3710691272525040359?l=laciudaddelasmusas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/feeds/3710691272525040359/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30959679&amp;postID=3710691272525040359&amp;isPopup=true' title='44 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/3710691272525040359'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/3710691272525040359'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/2007/08/captulo-iv.html' title='CAPÍTULO IV'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_OiCp5OfYIzE/RsQvF4A3G6I/AAAAAAAAACs/DM8y0Unlakc/s72-c/image002.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>44</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30959679.post-2155810901967837320</id><published>2007-07-27T16:15:00.000+02:00</published><updated>2007-07-27T16:27:24.404+02:00</updated><title type='text'>EL ESPEJO DE LA DAMA BLANCA</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;  Transcurrieron los días&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;hasta que se completó una semana;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;tranquilidad vivía;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;en labor artesana&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;ejercitábase mi mente sana.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;La mañana nacida,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;el cántico de aves me despertaba&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;y en esta nueva vida&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;bajo el sol meditaba&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;y a mis pensamientos la forma daba.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;  Acudía mi guía&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;a cumplir con la visita obligada&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;cada mediodía,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;costumbre ya instaurada&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;con nuestra palabra de honor sellada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;  Con la mesa servida,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;sentados, nuestra tertulia empezaba&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;yantando la comida,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;mis obras recitaba,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;o mis inquietudes yo le explicaba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;  La nostalgia sentía,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;se adueñó de mi corazón latente,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;pronto supo mi guía&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;mi sentir diferente&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;lo que era tormenta brava en mi mente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;  “Un remedio es posible&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-decía sonriendo- al sentimiento,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;deseo concesible.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;La noche es el momento&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;en el que olvidarás este lamento”&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;  Más no quiso decirme,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;pretendía dejarme con la intriga,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;era decisión firme.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;La impaciencia enemiga&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;acrecienta los nervios, no mitiga”.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;  La oscuridad llegó&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;y la cumbre los nervios alcanzaron.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;“Sígueme”, pronunció.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Mis dos pies anduvieron&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;con esta palabra hechizados fueron.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;  Tomamos un camino&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;que a las altas montañas dirigía,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;misterioso destino.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;De pronto ascendía,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;entre riscos la visión se perdía.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Nuestros pies detuvimos,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;nos hallamos en una encrucijada,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;dos, dos caminos vimos,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;vía izquierda subida&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;diestra bajada, que fue la elegida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;  Tras un descenso breve&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;nos hallamos ante una amplia explanada,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;circunferencia leve&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;de árboles rodeada&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;y en el centro especie de cuenco se hallaba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;  Al altar nos llegamos&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;sobre él especie de cuenco se hallaba&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;a los pies observamos&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;que una &lt;a style="color: rgb(153, 102, 51);" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hidria"&gt;hidria&lt;/a&gt; reposaba&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;y hasta el borde repleta de agua estaba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;  Con gran solemnidad&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;tomó entre sus manos la &lt;a style="color: rgb(153, 102, 51);" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Hidria"&gt;hidria&lt;/a&gt; mi guía,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;con suma claridad&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;palabras profería&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;mientras lentamente el agua vertía.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;  “Podrás ver el presente&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;el futuro y lo que ya es pasado,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;observa simplemente,&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;lo por ti deseado&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;en el espejo te será mostrado”&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Un lugar donde la literatura tiene su sitio.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30959679-2155810901967837320?l=laciudaddelasmusas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/feeds/2155810901967837320/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30959679&amp;postID=2155810901967837320&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/2155810901967837320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/2155810901967837320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/2007/07/el-espejo-de-la-dama-blanca.html' title='EL ESPEJO DE LA DAMA BLANCA'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30959679.post-7047119695536376572</id><published>2007-07-11T12:38:00.000+02:00</published><updated>2007-07-11T12:42:10.153+02:00</updated><title type='text'>CAPÍTULO III</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Cuando los rayos matutinos penetraron por la ventana y tocaron con sus dedos mi faz, me desperté. Anunciaban el despertar del día los cantos alegres de pajarillos revoloteadotes, incluso alguno se posaba en la poyata de las ventanas como dándome los buenos días. Lentamente los músculos del cuerpo se iban desperezando y recobraban su vigor habitual. Ilusionado ante el nuevo día, deambulé por la casa. Me dirigí a la cocina donde hallé una mesa dispuesta con diferentes clases de frutas y leche en una jarra de cerámica decorada con pinturas. Acerquéme a la mesa y tomé asiento. Cogí una pieza de fruta y empecé a degustarla, mientras vertía la leche en un vaso decorado. Observé la luz clara que penetraba en el recinto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Unos golpes en la puerta de entrada me despertaron de mis ensoñaciones. Sin acercarme, mandé pasar, pues la puerta no estaba cerrada con llave; en aquel lugar no era necesario. Mi guía se presentó ante mí esbozando una amplia sonrisa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-¿Qué tal has pasado la noche? ¿Te has hecho al nuevo hogar o has sentido nostalgia?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-La noche la he pasado muy bien. Parecía que mi cama era la de toda mi vida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Me alegro –contestó mientras cogía una manzana y acto seguido la mordisqueaba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Terminé de comer la pieza de fruta que antes de su llegada había empezado y me bebí la restante leche de&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;mi cuenco.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-¿Ya has finalizado tu desayuno?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Asentí con la cabeza mientras limpiaba mis labios con una servilleta de tela blanca, suave al tacto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Bien. Ya es hora de que comiences tu camino por estas tierras. El orden no es importante, pero creo que será de tu interés el lugar al que vamos. ¿Estás preparado?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Sí –respondí lacónicamente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Pues vamos –dijo mientras me hacía un ademán con la mano.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Acto seguido, se dirigió a la puerta y salió. Apenas me había levantado de mi asiento cuando él ya había desaparecido por el umbral de la puerta. Ni tan siquiera se había detenido para esperarme, por ello tuve que emprender una pequeña carrera para conseguir ponerme a su altura. Parecía no haberse percatado de mi ausencia; tan absorto se encontraba en sus pensamientos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Largo camino nos queda aún –dijo cuando llevábamos un buen tiempo caminando-. Hacia donde nos dirigimos es uno de los lugares más alejados de donde vives.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;En nuestro camino atravesábamos prados y caminos. El cielo estaba despejado, en su mayoría azul, aunque alguna nube blanca rompía la monotonía. Gente hallábamos a nuestro paso que nos saludaba con la mano. Mas no nos deteníamos, sino que mi guía devolvía el saludo sin interrumpir la marcha.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;No sé cuánto tiempo exacto estuvimos caminando. Bastante. El sol se encontraba ya alto. Parecía que nunca íbamos a llegar a nuestro destino.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Paciencia –me dijo como si me hubiera leído la mente-. Ya estamos cerca.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;No tardamos mucho más en llegar ante los límites de un frondoso bosquecillo. La vegetación era tan espesa que no veía forma de penetrar en él. Mi maestro fue rodeando la vegetación hasta que llegamos a lo que parecía una entrada ya que un camino se adentraba. Camino del cual no se divisaba el final.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Bien. Ahora nos adentraremos en el bosque. Estás a punto de conocer uno de los secretos que guarda esta ciudad –se hizo el misterioso y el enigmático en un intento de que la curiosidad me picara aún más.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Lo consiguió.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Seguimos el camino. A unos pocos metros comencé a observar cómo la oscuridad se iba haciendo más profunda según avanzábamos, como si la noche cayera. El canto de los pájaros había cesado. Sólo había silencio. Cuando, de pronto, se escuchaba la voz de una lechuza. Y la oscuridad fue casi completa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Aquella oscuridad me intranquilizaba, mas mi guía se mantenía tranquilo y sereno. Miraba a uno y otro lado. Sólo llegaba a percibir sombras.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-No te preocupes. Es un lugar seguro, aunque no lo&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;parezca –volvió a leerme el pensamiento.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Al mirar al frente, observé un punto de luz. Según nos acercábamos se iba haciendo más grande y luminoso.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Ya estamos cerca –me anunció.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;A unos pocos metros de distancia, la luz se hizo más intensa para nuestros ojos. Al penetrar en ella me deslumbré, nada podía ver. Estaba cegado por completo. Continué andando, siguiendo mi camino por propia inercia. Oía los pasos de mi maestro. Poco a poco los ojos se fueron librando de sus tinieblas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Una vez recuperados, me hallé en un claro de forma circular donde en el centro había una rugiente hoguera, alrededor de ella hombres y mujeres que nos observaban sonrientes. El cielo se encontraba por completo oscurecido. La luna llena brillaba y las estrellas resplandecían. No tenía la sensación de que hubiera transcurrido tanto tiempo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Bienvenidos a “El bosque de Medianoche”, donde perpetua es la noche. Has llegado al reino del misterio y la leyenda. Acomódate –me hizo un ademán para que me sentara cerca de la hoguera-. Teócrito no es nada habitual verte por aquí –añadió.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Me han encargado que sea su guía, Gustavo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Me senté al lado de mi maestro. Aún no entendía nada de aquello. Era todo muy enigmático.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-¿Quién empieza para que nuestro aprendiz pueda entender para qué le han traído aquí?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;De pronto, un hombre se levantó, quien atendía por el nombre de Plinio, y tras anunciar un título, comenzó a relatar una historia. Una vez finalizada, comencé a comprender que en aquel lugar se reunían quienes habían compuesto una leyenda o relato de misterio y quería ponerlo en común.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Es hora de que nuestro invitado tome el relevo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Sin quererlo me halle en un brete. Por mi desconocimiento no tenía nada preparado. Era hora de improvisar. Pero qué. Momentos de duda. De tensión. Mi mente trabajando a gran velocidad. De pronto hallé el tema sobre el que podía hablar: la leyenda que me contó mi anfitrión del pueblo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-&lt;a style="color: rgb(204, 0, 0);" href="http://elbosquedemedianoche.blogspot.com/2007/07/la-sombra-del-bosque.html"&gt;&lt;i style=""&gt;La “Sombra” del bosque&lt;/i&gt; &lt;/a&gt;–anuncié, suspirando hondamente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Y comencé con mi exposición.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Finalizada la elocución, los asistentes rompieron en aplausos y felicitaciones.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;El portavoz se levantó e hizo cesar los aplausos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;-Bienvenido, has superado la iniciación, ya eres uno más. Cuando quieras aquí tendrás un sitio reservado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;A continuación, dio una palmada y un cortejo de mujeres, semejantes a ninfas, surgió, portando bandejas de comida y vasijas con bebida. Mientras las doncellas nos servían los manjares, un jovencito rubio escanciaba el vino en copas que se iba pasando a casa comensal. Era la celebración de mi iniciación. Y no iba a ser la única que tendría que pasar.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Un lugar donde la literatura tiene su sitio.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30959679-7047119695536376572?l=laciudaddelasmusas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/feeds/7047119695536376572/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30959679&amp;postID=7047119695536376572&amp;isPopup=true' title='40 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/7047119695536376572'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/7047119695536376572'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/2007/07/captulo-iii.html' title='CAPÍTULO III'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>40</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30959679.post-6080674969452839764</id><published>2007-03-24T12:18:00.000+01:00</published><updated>2007-06-26T19:58:20.392+02:00</updated><title type='text'>EL BOSQUE DE MEDIANOCHE</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;El nuevo día llegó,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;azul cielo, soleado,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;mi guía se presentó&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;apenas yo levantado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;  Me ofreció su compañía&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;y su mano protectora&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;en el viaje que emprendía:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;de mi iniciación era hora.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;  Con un paso decidido&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;atravesábamos prados,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;había del mundo olvido,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;en un fin obsesionados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;  Nuestros pasos nos llevaron&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;al principio de un sendero&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;-las aves su voz callaron-&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;de un bosquecillo lindero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;  El camino era sombrío&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;por el tupido follaje; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;provocaba escalofrío&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;este tétrico paisaje.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;  El silencio me abrumaba,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;más cuando éste se rompía&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;y la lechuza clamaba&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;y la oscuridad crecía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;  A mis ojos lejanía,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;de oscuridad rodeada,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;blanca luz resplandecía,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;una misteriosa entrada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;  Hacia ella nos dirigíamos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;se encontraba ya cercana;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;de pronto voces oíamos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;¡y el cántico de una rana !&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese albor penetramos,&lt;br /&gt;nuestros ojos deslumbrados,&lt;br /&gt;hacia la nada avanzamos&lt;br /&gt;con nuestros pasos cegados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La visión recuperada,&lt;br /&gt;nos hallamos en un claro,&lt;br /&gt;gente había congragada,&lt;br /&gt;del rojo fuego al amparo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cielo ya oscurecido,&lt;br /&gt;la luna resplandecía,&lt;br /&gt;veloz, el tiempo había huido.&lt;br /&gt;De pronto una voz decía:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"A este lugar bienvenidos,&lt;br /&gt;donde perpetua es la noche;&lt;br /&gt;habéis sido conducidos&lt;br /&gt;al Bosque de Medianoche".&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Un lugar donde la literatura tiene su sitio.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30959679-6080674969452839764?l=laciudaddelasmusas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/feeds/6080674969452839764/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30959679&amp;postID=6080674969452839764&amp;isPopup=true' title='34 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/6080674969452839764'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/6080674969452839764'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/2007/03/el-bosque-de-medianoche.html' title='EL BOSQUE DE MEDIANOCHE'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>34</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30959679.post-3967381507985542455</id><published>2007-02-07T12:40:00.000+01:00</published><updated>2007-09-18T20:59:39.431+02:00</updated><title type='text'>CAPÍTULO II</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Sorprendido aún, me acerqué unos pasos más hacia la entrada. Obnubilado, sin saber muy bien qué hacer me encontraba. Buscaba mi mente el comprender qué es lo que había encontrado. Respuesta, sin embargo, no hallaba. Atento a cualquier señal de vida, observaba minuciosamente la arquitectura de la muralla y las puertas, la cual me era completamente desconocida. Desconcierto. Innumerables pensamientos y dudas me asaltaban. La opción del regreso parecía la única opción. La noche no podía sorprenderme en el bosque, pues más complicado aún iba a ser encontrar la salida. Otra solución no cabía.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Apenas di la espalda y avancé unos pasos hacia el bosque, me detuve y observé las puertas una vez más. Ansiaba conocer lo que había al otro lado y lamentaba el no poder hacerlo. Había algo que me hipnotizaba, que me atraía como el canto de sirenas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Me giré de nuevo. De pronto, escuché unos ruidos, como de goznes abriéndose. Volví a observar la entrada. Acompañado de unos chirridos, las puertas fueron abriéndose pausadamente, como si les costara abrirse a consecuencia de no haber sido abiertas en mucho tiempo. Una vez abiertas, contemplé una figura, de pie. Me quedé quieto, observando, sin saber qué hacer. Ante mis dudas, la figura me hizo indicaciones de que me acercara. No dudé en aceptar su ofrecimiento y avancé, con paso tranquilo, pero sin pausa alguna.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;- Saludos y bienvenido a la Ciudad de las Musas – me dijo apenas había llegado a su altura.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;- Gracias.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;- Mi nombre es Teócrito y voy a ser tu guía, quien te ayude a descubrir todos los secretos de esta ciudad, que no son pocos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Aquel nombre trajo a mi recuerdo al famoso poeta bucólico griego, de época helenística, cuyo nombre era el mismo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;El hombre hizo gestos de que le siguiera. El estado de sorpresa obnubiló mi mente. Ninguna pregunta se me ocurrió.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;- Tendrá curiosidad de conocer por qué no le he preguntado su nombre. Pero no hace falta. Ya me han informado de todo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Mi rostro denotó la sorpresa. Mi guía esbozó una sonrisa al percatarse.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;- Pronto irá descubriendo los secretos de este lugar apto sólo para unos pocos elegidos. La prisa no existe aquí. Comprobarás que es lo que estabas buscando.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Curiosidad provocaron aquellas palabras, mas hice caso a mi consejero y decidí esperar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Fue en este preciso momento, cuando dirigí mi mirada hacia lo que se extendía frente a mí. Una extensa campiña verde se apreciaba, que terminaba al pie de unas montañas, una de las cuales sobresalía de las demás. Arboledas y bosques pequeños se hallaban salpicados. Corrientes de agua cristalina, venas que transportaban vida a lo largo de la campiña. Aquél era un lugar idílico, la Arcadia bucólica tan cantada y ansiada por numerosos poetas. Sin duda había más de lo que la vista llegaba a alcanzar. Aquel hombre sin duda conocía bien mis anhelos, pues aquel lugar era lo que había buscado. La tranquilidad reinaba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Ensimismado me hallaba al contemplar aquello que detenía el paso sin darme cuenta. Mi guía, con una sonrisa esbozada en su rostro, me alentaba a continuar y a no detenerme.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;- Ya habrá mucho tiempo para que llegues a conocer todos los rincones. Ahora te tengo que enseñar dónde pasarás la noche de hoy. Mañana comenzaremos el camino. Has de estar descansado para emprenderlo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Ante aquellas palabras, obedecí a mi guía y aunque mis deseos de explorar ya aquel lugar eran muchos, decidí recurrir a la contención de los ánimos. Fue entonces cuando me fijé en que a mi alrededor había grupos de mujeres y hombres que charlaban animadamente alrededor de fuentes de cristalinos chorros y animales diversos correteando, mientras las aves saciaban su sed y acto seguido emprendían su vuelo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Perdida la noción del tiempo, no sé cuánto tiempo caminamos. Llegamos ante dos obeliscos que presidían la entrada a un paseo, a ambos lados cipreses lo delimitaban. Al fondo se divisaban unas montañas y edificios en piedra que se fundían con ellas. Era maravilloso el contemplar aquella arquitectura en perfecta unión con la naturaleza.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Frente a la puerta de una casa nos detuvimos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;- Ya hemos llegado. Éste es el hogar que te ha sido designado. Pasemos a su interior para ver si es de tu agrado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Intrigado, accedí a la vivienda. A primera vista resultaba acogedora. Había un pequeño salón con un diván, sillas y un sofá, enfrente una librería con unos cuantos libros. En otra sala se encontraba la habitación con la cama perfectamente hecha; cuarto de baño…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;- ¿Es de tu agrado? – me preguntó Teócrito.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;- Desde luego. Es muy acogedora.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;- Me alegro. Sabíamos que iba a resultar de tu agrado. Ahora te dejo que inspecciones tu hogar. Mañana, pronto, regresaré para que comiences el camino. Descansa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;- Lo mismo te deseo.&lt;span style=""&gt;              &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.45pt;"&gt;Acompañé a la puerta a mi guía. Acto seguido, continué inspeccionando el resto de la vivienda. Hallé una escalera en una sala contigua a la habitación donde se hallaba la cama. Ascendí por ella. A una amplia estancia vacía salí, de superficie igual a la planta inferior. Un buen lugar para establecer una biblioteca. Las ventanas dejaban penetrar bastante luz. Me acerqué a una de ellas, que llegaba hasta el suelo. Descubrí que era el acceso a una amplia terraza, llena de plantas. Salí. Una brisa agradable me golpeó el rostro. Al dirigir mi mirada a mi derecha, pude contemplar una mesa repleta de alimentos. La noción del tiempo se me había escapado por completo y el sol comenzaba a palidecer. Me acerqué a la mesa y di comienzo a la degustación de aquellas viandas mientras contemplaba aquel ocaso y reflexionaba sobre qué me enseñaría mi guía al día siguiente.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Un lugar donde la literatura tiene su sitio.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30959679-3967381507985542455?l=laciudaddelasmusas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/feeds/3967381507985542455/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30959679&amp;postID=3967381507985542455&amp;isPopup=true' title='47 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/3967381507985542455'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/3967381507985542455'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/2007/02/captulo-ii.html' title='CAPÍTULO II'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>47</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30959679.post-116203199323144106</id><published>2006-10-28T12:36:00.000+02:00</published><updated>2006-12-22T02:14:25.906+01:00</updated><title type='text'>LA CIUDAD DE LAS MUSAS</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; font-family: times new roman;"&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="text-align: justify; font-family: times new roman;"&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="text-align: justify; font-family: times new roman;"&gt;  &lt;/div&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="text-indent: 35.45pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Una vez las palabras pronunciadas,&lt;br /&gt;las grandes puertas cedían, se abrían,&lt;br /&gt;a lo lejos montañas se veían,&lt;br /&gt;por las níveas nubes coronadas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="text-indent: 35.45pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="text-indent: 35.45pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ante los ojos surge verde prado,&lt;br /&gt;extenso, semejante al ancho mar,&lt;br /&gt;y la vista apenas puede alcanzar&lt;br /&gt;la otra orilla del valle soleado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="text-indent: 35.45pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="text-indent: 35.45pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cual islas del Egeo, numerosas,&lt;br /&gt;se despliegan pequeñas arboledas&lt;br /&gt;y son atravesadas por veredas&lt;br /&gt;que cierto aire tienen de misteriosas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="text-indent: 35.45pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="text-indent: 35.45pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y por doquier fuentes diseminadas&lt;br /&gt;en este verde mar son como naves,&lt;br /&gt;las sobrevuelan las aladas aves&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;y las rodean ninfas, bellas hadas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="text-indent: 35.45pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="text-indent: 35.45pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Se ven edificios monumentales&lt;br /&gt;en armonía con Naturaleza.&lt;br /&gt;Oigo una voz, me pide ligereza&lt;br /&gt;a fin de conocer lugares tales.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="text-indent: 35.45pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="text-align: justify; font-family: arial;"&gt;  &lt;/div&gt; &lt;p class="MsoNormal"  style="text-indent: 35.45pt; text-align: justify; font-family: arial;font-family:times new roman;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style=";font-size:100%;" &gt;Una figura de pie me esperaba,&lt;br /&gt;con su mano alzada me salud&lt;/span&gt;aba.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Un lugar donde la literatura tiene su sitio.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30959679-116203199323144106?l=laciudaddelasmusas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/feeds/116203199323144106/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30959679&amp;postID=116203199323144106&amp;isPopup=true' title='25 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/116203199323144106'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/116203199323144106'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/2006/10/la-ciudad-de-las-musas.html' title='LA CIUDAD DE LAS MUSAS'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>25</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30959679.post-116004147744148234</id><published>2006-10-05T11:42:00.000+02:00</published><updated>2007-09-18T20:53:47.687+02:00</updated><title type='text'>CAPÍTULO I</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;      Volvió a nacer el sol y sus rayos penetraron por la ventana. Inmediatamente que sentí la fuerza de los mismos, desperté del sueño agradable. Contemplé el techo apenas abrí los ojos, un techo que me resultaba desconocido y por ello me asaltó la duda de dónde me encontraba, cayendo al momento en la cuenta. En mi reloj de pulsera, que había depositado sobre una mesilla antes de acostarme, marcaba las ocho de la mañana. No tardé mucho en asearme, vestirme y salir por la puerta de la alcoba. Temí haberme levantado pronto, pero no fue así ya que mi benefactor y su mujer llevaban despiertos un buen tiempo, siendo muestra de ello el aroma a café recién hecho que impregnaba la casa. Encima de la mesa de la cocina me esperaba un generoso desayuno que gentilmente me había preparado mi anfitriona.&lt;br /&gt;  Pronto puse camino a mis pies. Recorrí las calles del pueblo con celeridad, apenas fijándome en nada, salvo cuando mi vista se encontraba con alguna casa antigua, de paredes blancas y tejado de color rojo, muy brillante con los reflejos del sol. Más de una vez tuve que tener cuidado de no ser atropellado por algún coche, cuyo conductor creía hallarse en algún circuito de coches, mancillando el aire con un exceso de humo y el cantar de los pájaros con el ruido de su motor.   Llegué al pequeño cerro donde había estado la tarde anterior. Mi memoria no había fallado.&lt;br /&gt;  Allí contemplé durante unos minutos el paisaje: aquel prado, el riachuelo y las florecillas silvestres. Mas, de todo ello, me llamaba mucho la atención aquel bosque frondoso, o quizás más bien, me atraía la idea de descubrir sus secretos.&lt;br /&gt;  Un impulso me empujaba, al mismo tiempo que una voz ininteligible me susurraba y acrecentaban mis deseos de penetrar en él.&lt;br /&gt;  No pude refrenarme. Descendí por la loma con paso apresurado. A la altura del riachuelo descubrí sus aguas cristalinas. Introduje la mano derecha y comprobé lo fresca que estaba. Atravesé un puente de piedra que unía ambas orillas. Unos pasos más. A las puertas del bosque ya me encontraba. Había un camino de tierra que se perdía en la espesura. Respiré hondo, miré atrás. Con paso decidido tomé la senda, adonde condujera.&lt;br /&gt;Árboles vetustos eran aquellos. Ojalá pudieran contar todo lo que habían vivido, la vegetación espesa y muy variada. De vez en cuando alguna ardilla se dejaba ver entre las copas de los árboles, el movimiento de matorrales delataba la presencia de algún pequeño animal. El trinar de aves me acompañaba en mi paseo. Aquel lugar era el reino de la tranquilidad y ningún peligro parecía haber.&lt;br /&gt;  A través de unas ramas observé que el sol se encontraba alto, lo que indicaba que el mediodía era cercano. Había llegado la hora de regresar. Mas todo parecía igual, no recordaba el camino que había que tomar. Sin duda alguna, habíame perdido.&lt;br /&gt;   En un intento de hallar la senda correcta, comencé a caminar; no logré, empero, otra cosa que despistarme aún más. No teniendo otro remedio, continué caminando sin destino. Quiso la suerte que hallara un riachuelo. Quizás fuera un ramal o el mismo que había cruzado anteriormente. Me refresqué con sus aguas. Surgió en mi mente, en aquel instante, el seguir el riachuelo por ver si éste me llevaba a alguna salida del bosque. A pesar de la calma que reinaba, no era de mi placer el permanecer allí la noche entera. A suertes eché la dirección que había de seguir. Decidida ésta, puse de nuevo mis pies en movimiento.&lt;br /&gt;  No sé cuánto tiempo transcurrió ni distancia que recorrí siguiendo aquel riachuelo. A mi parecer habían transcurrido varias horas, aunque mis sentidos podrían engañarme. Lamentaba en ese momento el haber olvidado mi reloj sobre la mesilla a causa de las prisas. Aquel camino no tenía fin. Empezaba a dudar de su había tomado la dirección correcta, mas no habiendo otro remedio, continué.&lt;br /&gt;Mi suerte pareció volverse más negra cuando el riachuelo desapareció entre una espesa vegetación donde me era imposible penetrar. En un intento de recuperar el cauce del riachuelo, decidí bordear la vegetación hasta que encontrara un hueco por el que poder colarme. Éste lo encontré a unos pocos metros, sorteando las afiladas espinas de unas zarzas que pugnaban por dejar marca a mi cuerpo. Mi sorpresa fue cuando salí a un camino bien marcado. Lo seguí, convencido de ser la salida del bosque. Mas atónito me quedé cuando al final del camino no encontré la salida, sino que ante mí surgieron unas murallas almenadas, de piedra blanca que refulgían con los rayos del sol y unas puertas cerradas que impedían el paso. A ambos lados, las murallas se fundían entre las paredes de montañas. Maravillado, permanecí de pie, sin moverme, queriendo saber si habitaría alguien en aquel lugar o tendría que retroceder para volver al pueblo donde mis anfitriones se preocuparían ante mi tardanza.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Un lugar donde la literatura tiene su sitio.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30959679-116004147744148234?l=laciudaddelasmusas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/feeds/116004147744148234/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30959679&amp;postID=116004147744148234&amp;isPopup=true' title='22 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/116004147744148234'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/116004147744148234'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/2006/10/captulo-i.html' title='CAPÍTULO I'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>22</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30959679.post-115650619932183528</id><published>2006-08-25T13:37:00.000+02:00</published><updated>2006-10-23T18:45:59.826+02:00</updated><title type='text'>ROMANCE-LEYENDA DEL BOSQUE</title><content type='html'>&lt;table border="0" cellspacing="0" height="2900" width="410"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt; &lt;td colspan="2" height="299"&gt;&lt;a href="http://www.egrupos.net/albumPhoto/1252842/photo_2.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://www.egrupos.net/albumPhoto/1252842/photo_2.jpg" height="307" width="409" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td height="550" width="260"&gt;&lt;br /&gt;&lt;h2&gt; &lt;strong&gt;  I &lt;/strong&gt; &lt;/h2&gt;&lt;br /&gt;Se levanta breve cerro&lt;br /&gt;sobre la tierra tan llana;&lt;br /&gt;desde lo alto se contempla,&lt;br /&gt;tranquilo, con soledad,&lt;br /&gt;el verde color del prado,&lt;br /&gt;las flores silvestres, blancas,&lt;br /&gt;amarillas, rojas…todas,&lt;br /&gt;cual alfombra decorada.&lt;br /&gt;Atraviesa riachuelo,&lt;br /&gt;de aguas muy limpias y claras&lt;br /&gt;y al asomarte descubres&lt;br /&gt;transparencia de cristal&lt;br /&gt;y entre sus senos los peces&lt;br /&gt;de forma tranquila nadan;&lt;br /&gt;son unidas las orillas&lt;br /&gt;por puente de piedra blanca;&lt;br /&gt;altos árboles se extienden&lt;br /&gt;unos pasos más allá,&lt;br /&gt;de copas verdes, frondosas,&lt;br /&gt;de ramas entrelazadas,&lt;br /&gt;que a duras penas permiten&lt;br /&gt;la luz del sol penetrar,&lt;br /&gt;y algunas se alzan al cielo&lt;br /&gt;como agujas afiladas.&lt;br /&gt;Un caminito se pierde&lt;br /&gt;dentro de aquellas entrañas,&lt;br /&gt;donde se guardan misterios&lt;br /&gt;de imaginación humana.&lt;br /&gt;No se puede encontrar otro&lt;br /&gt;Tan bucólico lugar.&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;br /&gt;&lt;td align="left" width="150"&gt;&lt;a href="http://www.egrupos.net/albumPhoto/1252842/photo_6.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://www.egrupos.net/albumPhoto/1252842/photo_6.jpg" height="205" width="154" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.egrupos.net/albumPhoto/1252842/photo_9.jpg" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://www.egrupos.net/albumPhoto/1252842/photo_9.jpg" height="205" width="154" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;br /&gt;&lt;/tr&gt;&lt;br /&gt;&lt;tr&gt;&lt;br /&gt;&lt;td height="1350"&gt;&lt;br /&gt;&lt;h2&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;/h2&gt;&lt;br /&gt;Sólo cruzan la frontera&lt;br /&gt;aquellas valientes almas,&lt;br /&gt;que no temen al peligro,&lt;br /&gt;ni cuentos de los que se habla,&lt;br /&gt;que en el hogar, junto al fuego&lt;br /&gt;relatan las viejas sabias.&lt;br /&gt;Y dicen los más ancianos&lt;br /&gt;que quien en esas entrañas&lt;br /&gt;tiene intrépida osadía,&lt;br /&gt;quizá insensata, de entrar,&lt;br /&gt;ya no vuelve a ver el sol&lt;br /&gt;y su tumba halla acullá.&lt;br /&gt;Mas ha surgido un valiente,&lt;br /&gt;si en él la locura manda&lt;br /&gt;no se sabe a ciencia cierta,&lt;br /&gt;o si es de miedo la falta.&lt;br /&gt;Frente a las puertas se encuentra,&lt;br /&gt;escruta con su mirada,&lt;br /&gt;huele el aroma del aire&lt;br /&gt;y el oído ya aprestaba&lt;br /&gt;ante cualquier ruido raro.&lt;br /&gt;Sin temor sus pies ya avanzan.&lt;br /&gt;Gran robustez en los troncos,&lt;br /&gt;que muestra su antigüedad,&lt;br /&gt;las hojas de tonos verdes,&lt;br /&gt;alguna vez plateadas&lt;br /&gt;por el reflejo del sol&lt;br /&gt;que entre las frondosas ramas,&lt;br /&gt;repletas de grandes hojas&lt;br /&gt;se logra a veces filtrar.&lt;br /&gt;En el verde manto surgen&lt;br /&gt;diversos tipos de plantas:&lt;br /&gt;arbustos y matorrales,&lt;br /&gt;cardos espinosos, zarzas;&lt;br /&gt;en otras zonas tomillo,&lt;br /&gt;hierbabuena perfumada,&lt;br /&gt;brezo y romero oloroso,&lt;br /&gt;solitaria la retama,&lt;br /&gt;el majuelo con su frutos,&lt;br /&gt;por último extensa jara.&lt;br /&gt;Un ruido de pronto rompe,&lt;br /&gt;quiebra la tranquilidad,&lt;br /&gt;corazón sobresaltado,&lt;br /&gt;ojos de inquieta mirada;&lt;br /&gt;un nuevo ruido se escucha&lt;br /&gt;como de quebrada rama;&lt;br /&gt;el corazón palpitante,&lt;br /&gt;más cercano se escuchaba,&lt;br /&gt;a las mientes acudían&lt;br /&gt;las historias relatadas.&lt;br /&gt;Los ojos su presa hallaron,&lt;br /&gt;susto vano, falsa alarma,&lt;br /&gt;pues una pequeña ardilla&lt;br /&gt;era el temible fantasma.&lt;br /&gt;Cual después de la tormenta&lt;br /&gt;ha regresado la calma.&lt;br /&gt;Continúa su camino&lt;br /&gt;con alma envalentonada,&lt;br /&gt;no detienen sus dos pies&lt;br /&gt;ni las espesas marañas&lt;br /&gt;de ramajes abundantes,&lt;br /&gt;ni las espinas de zarzas,&lt;br /&gt;ni el tronco del árbol caído&lt;br /&gt;que en su sepulcro descansan.&lt;br /&gt;En el corazón del  bosque&lt;br /&gt;se ve impedida su marcha&lt;br /&gt;por un arroyuelo manso.&lt;br /&gt;¿La mirada es engañada?&lt;br /&gt;En las aguas, en el fondo&lt;br /&gt;se ve calavera humana.&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;br /&gt;&lt;td&gt;&lt;a href="http://www.egrupos.net/albumPhoto/1252842/photo_8.jpg" target="_black"&gt;&lt;img src="http://www.egrupos.net/albumPhoto/1252842/photo_8.jpg" height="205" width="154" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.egrupos.net/albumPhoto/1252842/photo_7.jpg" target="_black"&gt;&lt;br /&gt;&lt;img src="http://www.egrupos.net/albumPhoto/1252842/photo_7.jpg" height="205" width="154" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.egrupos.net/albumPhoto/1252842/photo_11.jpg" target="_black"&gt;&lt;br /&gt;&lt;img src="http://www.egrupos.net/albumPhoto/1252842/photo_11.jpg" height="205" width="154" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.egrupos.net/albumPhoto/1252842/photo_14.jpg" target="_black"&gt;&lt;br /&gt;&lt;img src="http://www.egrupos.net/albumPhoto/1252842/photo_14.jpg" height="205" width="154" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;br /&gt;&lt;/tr&gt;&lt;br /&gt;&lt;tr&gt;&lt;br /&gt;&lt;td height="1000"&gt;&lt;br /&gt;&lt;h2&gt;&lt;strong&gt;III&lt;/strong&gt;&lt;/h2&gt;&lt;br /&gt;Mas de su error  percatóse,&lt;br /&gt;pues su vista era engañada,&lt;br /&gt;no había una calavera,&lt;br /&gt;ahora contaba varias,&lt;br /&gt;al momento innumerables&lt;br /&gt;y entre ellas los peces nadan.&lt;br /&gt;Para el extraño prodigio&lt;br /&gt;explicación no encontraba&lt;br /&gt;y no lo hubiera creído&lt;br /&gt;si  alguien se lo relatara.&lt;br /&gt;Por su cuerpo recorrió&lt;br /&gt;una sensación extraña,&lt;br /&gt;y al instante escalofrío&lt;br /&gt;el su vello erizaba&lt;br /&gt;y aunque no oyó ningún ruido&lt;br /&gt;sentía que a sus espaldas,&lt;br /&gt;le observaba una presencia&lt;br /&gt;que suponía amenaza.&lt;br /&gt;Ahora sentía frío&lt;br /&gt;que en los huesos se clavaba;&lt;br /&gt;por el poderoso miedo&lt;br /&gt;estaba su sangre helada.&lt;br /&gt;Unos pasos se escucharon,&lt;br /&gt;mientras una voz hablaba:&lt;br /&gt;- ¿Tú quién eres que has osado&lt;br /&gt;en el bosque penetrar?&lt;br /&gt;Sobre sí mismo giróse&lt;br /&gt;y vio que la voz humana&lt;br /&gt;tenía de varón cuerpo&lt;br /&gt;y penetrante mirada&lt;br /&gt;A esto quiso responder,&lt;br /&gt;mas de ello no fue capaz,&lt;br /&gt;mudó quedó, no brotó&lt;br /&gt;sonido de su garganta.&lt;br /&gt;Aquel hombre habló de nuevo.&lt;br /&gt;-Yo soy del bosque guardián&lt;br /&gt;el protector de este mundo&lt;br /&gt;animal y vegetal,&lt;br /&gt;quien castiga al insensato&lt;br /&gt;que perturba  nuestra paz.&lt;br /&gt;Has cruzado la frontera&lt;br /&gt;que para ti está vedada&lt;br /&gt;e insolente has caminado.&lt;br /&gt;Ahora la pena paga,&lt;br /&gt;éste es el fin de tu senda,&lt;br /&gt;y entre cristalinas aguas&lt;br /&gt;tu sepulcro has encontrado.&lt;br /&gt;Después de aquestas palabras,&lt;br /&gt;una nueva calavera&lt;br /&gt;de los peces era hogar.&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;br /&gt;&lt;td&gt;&lt;a href="http://www.egrupos.net/albumPhoto/1252842/photo_12.jpg" target="_black"&gt;&lt;br /&gt;&lt;img src="http://www.egrupos.net/albumPhoto/1252842/photo_12.jpg" height="205" width="154" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.egrupos.net/albumPhoto/1252842/photo_10.jpg" target="_black"&gt;&lt;br /&gt;&lt;img src="http://www.egrupos.net/albumPhoto/1252842/photo_10.jpg" height="205" width="154" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.egrupos.net/albumPhoto/1252842/photo_13.jpg" target="_black"&gt;&lt;br /&gt;&lt;img src="http://www.egrupos.net/albumPhoto/1252842/photo_13.jpg" height="205" width="154" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;br /&gt;&lt;/tr&gt;&lt;br /&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Un lugar donde la literatura tiene su sitio.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30959679-115650619932183528?l=laciudaddelasmusas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/feeds/115650619932183528/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30959679&amp;postID=115650619932183528&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/115650619932183528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/115650619932183528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/2006/08/romance-leyenda-del-bosque.html' title='ROMANCE-LEYENDA DEL BOSQUE'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30959679.post-115451910722776296</id><published>2006-08-02T13:36:00.000+02:00</published><updated>2007-09-18T20:45:50.528+02:00</updated><title type='text'>PRÓLOGO</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  Día a día me hastiaba, cansado del ir y venir de la vida actual. Imaginaba que algún lugar existiría donde escapar se pudiese de los ruidos insoportables, de los rostros enfurecidos y donde el aire fuera puro. Ese último día llegó al fin; ese día en que decidí buscar un lugar donde el sosiego permitiera a mi mente meditar; así oír la voz de la inspiración acallada y volverme dichoso al escapar del mundanal ruido. Gris era el día; llegaban ecos de una incipiente guerra en tierras lejanas y las voces de inútiles políticos, preocupados más bien de llenar el bolsillo y de escurrir el bulto que de ayudar al pueblo llano sufriente de la demencia humana. Otro día más no podía pasar.&lt;br /&gt; Camino puse a mis pies; por maleta lo imprescindible y el destino incierto, a donde el instinto me guiara y la intuición me arrastrara. A mi mente acudió un recuerdo, de cuando era un niño, de unas vacaciones en un pueblo, apartado, silencioso, agradable, rodeado de naturaleza, el lugar buscado. La respuesta había surgido, el camino tenía ya su destino y pronto me dirigí a la estación de trenes, como recordaba que en aquel tiempo había hecho junto a mis padres y tomé el primer tren que a la libertad sensorial íbame a llevar. Imaginábame ya allí, tranquilo, disfrutando del rumor del viento entre los árboles y del murmullo del agua del riachuelo que sigue la ruta marcada, y reíame mientras observaba a mis congéneres, llenos de prisa, mirando al suelo e iracundos ante cualquier pequeño imprevisto que retardase su paso por unos breves segundos. Marcó el reloj la hora estimada cuando la megafonía de la estación anunciaba la llegada del ansiado tren. Acomodado, apenas, el tren reemprendió la marcha; de mis alforjas extraje un libro de poesía, para amenizarme el viaje, cuando el paisaje no fuera de mi agrado. Contemplé en esta travesía cómo la intervención humana había violado la armonía de la naturaleza en algunos paisajes; en otros, cómo el fuego había a cenizas reducido la anterior vida vegetal, muchas veces por la negligente mano del ser humano, otras veces por la malevolencia de las mentes retorcidas, malvadas, irresponsables dignas de ser encerradas en la más oscura celda, para que en medio de la oscuridad fueran capaces de reflexionar sobre sus actos. Origen de múltiples males es el hombre, mas también de cosas bellas, pues no todos los corazones son iguales y frente a aquellos que sólo piensan en la destrucción y el dinero en su bolsillo, otros luchan por un mundo mejor donde haya más igualdades y se conviva con la naturaleza en armonía perfecta.&lt;br /&gt; El tren llegó a la estación donde me tenía que bajar. En mis prisas nada había cogido de avituallamiento y mi pobre estómago rugía, manifestando su deseo de ser satisfecho en la mayor brevedad posible. No queriendo detener por mucho tiempo mi camino compré un simple bocadillo, el cual me fui comiendo, degustando mientras caminaba. Aquel simple alimento súpome como el mejor de los manjares, el más refinado. Y es que en muchas ocasiones lo más sencillo es lo que te proporciona mayor placer.&lt;br /&gt; Como aquella otra vez, tomé un autocar, uno de ésos de línea que recorren múltiples pueblos. En mi recorrido observé cómo la llamada civilización había transformado algunos pueblos en miniciudades, carentes de todo interés para aquél que ansía la vida relajada en contacto con la naturaleza.&lt;br /&gt; Al fin llegué al destino, al lugar deseado, después de un fatigoso viaje a causa del asfixiante ambiente de aquel vehículo. Mas la pena habría valido cuando al fin disfrutase de aquello que buscaba.&lt;br /&gt; Sorpresa, empero, me causó cuando mi vista dirigí al pueblo y descubrí que aquel lugar apacible, que recordaba, había sido manipulado. Aquellas casas de única planta, o como mucho de dos plantas, habían sido reemplazadas –salvo algunas supervivientes- por edificios altos de más de cuatro alturas. Por un momento temí el haberme equivocado de pueblo, mas pronto un letrero del Ayuntamiento sacóme de dudas. Puse en movimiento mi cuerpo, intentando encontrar algo de lo que yo recordaba. Poco quedaba de aquellos recuerdos. Abatido, ante la proximidad de la noche, decidí buscar alojamiento donde pasarla y así meditar dónde buscar lo que anhelaba. Nada fácil iba a ser.&lt;br /&gt; En mi camino se cruzó un aldeano, de los antiguos tenía el aspecto. Me acerqué, le saludé y pregunté por un buen lugar donde pasar la noche. No habíame equivocado y en efecto era uno de los antiguos. Me dio referencias de una casa que alquilaba un vecino, una pequeñita de las de antaño, ya que él había preferido irse a vivir a uno de aquellos bloques de pisos.&lt;br /&gt; - No lo llego a entender. Con lo a gusto que se está en nuestras casas – manifestó su perplejidad ante tal hecho.&lt;br /&gt; No pude menos que darle la razón. Digno este hombre de confidencias, le expresé mi disgusto por aquel cambio sufrido. Le hablé de mis recuerdos infantiles y lo que andaba buscando.&lt;br /&gt; - Poco queda, desgraciadamente, de aquella tranquilidad y de aquel paraje –sus palabras denotaban la nostalgia por aquellos días -. Pero aún existe algo, aunque no creo que tarde mucho en desaparecer. Venga, se lo mostraré –me hizo ademán con su mano derecha; no dudé en seguirlo-. Quizá sea de los últimos que lo contemple. ¿Quién lo sabe?... –la angustia se hizo presente en sus palabras-. ¿Quién lo sabe? -volvió a preguntarse, en este caso de un modo más bajo, como hablando para sí mismo, ajeno a mi compañía.&lt;br /&gt; Cruzamos el pueblo subimos una pequeña elevación del terreno por la que ascendía un camino y en la cumbre nos refugiamos bajo la sombra de un viejo olmo, que en su tronco cicatrices de algún rayo se mostraban; antiguo testigo de la historia del pueblo y guardián del paraje, que, impotente, había presenciado aquel rápido cambio que alteraba todo lo antiguo.&lt;br /&gt; Desde allí, pude contemplar el pequeño riachuelo que ofrecía sus aguas al pueblo y a los animales. Más allá, un bosque, espeso, rebosante de vida, cuyo color verde refulgía con los rayos del sol. Por doquier, las florecillas silvestres se erguían entre la verde hierba. Como había dicho mi guía, aún permanecía algo de aquellos recuerdos infantiles.&lt;br /&gt; Aquel bosque llamóme la atención. Inquirí sobre él a mi grata compañía. Su semblante cambió. Nervioso noté que se ponía, alterado ante aquella pregunta.&lt;br /&gt; - ¡Oh! El bosque. Aléjese de ese lugar, no penetre en él. No es seguro –me respondió de forma tajante.&lt;br /&gt; El sol se ponía y la luz mortecina iluminaba de forma muy hermosa aquel paisaje. Sin duda eran los restos de lo que anhelaba, aquel espectáculo capaz de inspirar una poesía o una pintura, como aquel cuadro que acababa de contemplar.&lt;br /&gt;  - ¿Por qué es un lugar tan peligroso ese bosque? –pregunté tras volver a la realidad, picado por el aguijón de la curiosidad.&lt;br /&gt; - ¡Oh! El que se adentra en él, ya no regresa. Dicen que allí vive un gran mal. Regresemos –volvió a hacerme un ademán de que le siguiera-. Le acompañaré a su alojamiento así le contaré la leyenda de ese lugar. Si a usted le gustan estos relatos de viejas –me sonrió-. Aunque son verdad -añadió.&lt;br /&gt; - Por supuesto que me gustaría oírlo.&lt;br /&gt;- Es tarde, venga a mi casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Por la noche, echado en la cama, decidí visitar aquel bosque. La historia no me asustaba –quizá algún día la cuente-. mas ahora es el tiempo de dormirse, pues esperaba un día largo, en que los pies tendrían que afrontar un camino largo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Un lugar donde la literatura tiene su sitio.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30959679-115451910722776296?l=laciudaddelasmusas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/feeds/115451910722776296/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30959679&amp;postID=115451910722776296&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/115451910722776296'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/115451910722776296'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/2006/08/prlogo.html' title='PRÓLOGO'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-30959679.post-115260974235916883</id><published>2006-07-11T11:21:00.000+02:00</published><updated>2006-09-15T16:46:51.656+02:00</updated><title type='text'>BIENVENIDO</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;  Amigo viajero, sé bienvenido,&lt;br /&gt;tú que hasta aquestas puertas has llegado&lt;br /&gt;después de cruzar el bosque sagrado&lt;br /&gt;de altos, frondosos árboles tejido.&lt;br /&gt;  Blancas murallas ante ti han surgido,&lt;br /&gt;que brillan con la luz del Sol dorado,&lt;br /&gt;y sus puertas guardan el otro lado,&lt;br /&gt;los secretos para el hombre entendido.&lt;br /&gt;  No será aqueste el fin de tu camino&lt;br /&gt;si persigues tu mente ejercitar&lt;br /&gt;y la fama inmortal como destino.&lt;br /&gt;  ¡Oh Musas! sólo tú has de pronunciar&lt;br /&gt;y a ti se abrirá el refugio divino:&lt;br /&gt;&lt;st1:personname productid="la Ciudad" st="on"&gt;la Ciudad&lt;/st1:PersonName&gt; de las Musas es tu hogar.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Un lugar donde la literatura tiene su sitio.&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/30959679-115260974235916883?l=laciudaddelasmusas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/feeds/115260974235916883/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=30959679&amp;postID=115260974235916883&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/115260974235916883'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/30959679/posts/default/115260974235916883'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laciudaddelasmusas.blogspot.com/2006/07/bienvenido.html' title='BIENVENIDO'/><author><name>Diego Vicente Sobradillo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05047190271244363674</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/8102/3087/1600/Imag0138fgh.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
